1. Manda tu idea
Describe la pieza, más o menos de qué tamaño, en qué parte del cuerpo y si la quieres a color. Agrega una imagen de referencia si tienes. No cuesta nada y no te compromete a nada.
Cómo reservar
Un tatuaje no tiene precio de lista, y aquí no vamos a fingir que sí. Le dices al estudio qué quieres, te regresan un número, y sólo pagas cuando estés conforme.
Ver estilos de tatuajeDescribe la pieza, más o menos de qué tamaño, en qué parte del cuerpo y si la quieres a color. Agrega una imagen de referencia si tienes. No cuesta nada y no te compromete a nada.
El estudio te contesta en la misma conversación. Casi siempre van a preguntarte un par de cosas —el tamaño, el lugar, cuánto del brazo quieres usar— antes de poder cotizarte bien.
Te mandan el precio de la pieza terminada, con el anticipo y el resto por separado. Si no te late, dilo: pedir algo más chico por menos dinero es una conversación normal, no una ofensa.
Al aceptar una cotización se abre un pago seguro con Stripe para el anticipo. Eso confirma el trabajo. El resto se lo pagas al estudio en persona el día de la cita, como ellos cobren.
Una vez que entra el anticipo, el estudio pone tu cita en la conversación. Aquí no hay calendario en vivo a propósito: los tatuadores se organizan por sesiones, no por espacios.